sábado, 24 de septiembre de 2011

La ciencia dio un paso hacia la comida eterna

Un grupo de investigadores de la Universidad de Minnesota descubrió un conservante natural que permitiría mantener los alimentos frescos durante años.

¿Se siente mal tirando la comida a la basura porque se le echó a perder? Bueno, entonces relájese un poco, porque ese sándwich que olvidó comer o esa botella de vino que todavía está por la mitad podrían durar incluso hasta un año en buen estado.

Esto se debe a que científicos de la universidad estadounidense de Minnesota descubrieron un conservante que podría añadirse a los alimentos para matar bacterias dañinas como la salmonela, la Escherichia coli y la listeria.

El compuesto es un lantibiótico, es decir una clase de antibiótico péptido producido por una bacteria inofensiva.

Se trata del primer conservante natural descubierto hasta el momento que mata las bacterias gram-negativas (como la salmonela y la E. coli), las cuales por lo general son las que echan a perder los alimentos. Los investigadores ya obtuvieron la patente para poder comercializarlo.

"Está dirigido a proteger los alimentos de una amplia gama de microbios que causan enfermedades", explicó su descubridor Dan Sullivan, profesor de Ciencias de la Alimentación y Nutrición de la mencionada casa de altos estudios, quien señala que protege contra más microbios que otros conservantes naturales.

El lantibiótico podría ser utilizado para impedir la presencia de bacterias nocivas en carnes, quesos procesados, huevos y productos lácteos, alimentos enlatados, mariscos, aderezos para ensaladas, bebidas fermentadas y muchos otros alimentos.

Sin embargo Lindsey Bagley, del Instituto de Ciencia y Tecnología Alimentaria de Londres, señaló que el compuesto primero tendrá que ser sometido a profundos análisis. Además recordó que con cada elemento nuevo generalmente se propone una amplia variedad de usos, pero luego en la realidad el campo de aplicación suele achicarse de manera significativa.

Además de alargar la vida de los alimentos perecederos, señalan expertos de la Universidad de Minnesota, los lantibióticos son fáciles de digerir, no tóxicos, no provocan alergias y es difícil que las bacterias peligrosas se vuelvan resistentes a ellos, añadió el profesor O'Sullivan.

El experto en alimentación descubrió el lantibiótico por casualidad, mientras indagaba el genoma de las bacterias. Y luego trabajó junto con Ju-Hoon Lee, una estudiante de posgrado, para continuar con la investigación. Según informó la universidad, está buscando obtener la licencia para desarrollar la tecnología.

La salmonela y la Escherichia coli son responsables de más de la mitad de todas las retiradas de alimentos en Estados Unidos. Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, la salmonela provoca aproximadamente el 28% de las más de 3.000 muertes relacionadas con enfermedades transmitidas por alimentos cada año.