martes, 20 de septiembre de 2011

Pollo relleno

Las frutas secas proporcionan un dulzor diferente.

La desecación o deshidratación a la que son sometidas algunas frutas frescas es una operación destinada a reducir al máximo el contenido de agua en la constitución de la fruta, con el fin de paralizar la acción de los gérmenes que necesitan humedad para vivir. Para lograr este propósito, se recurre al calor natural (exposición al Sol) o bien al artificial (combustión de leña o de carbón, gas o electricidad).

A la hora de adquirir las frutas desecadas se ha de prestar atención a que su aspecto y su color sean uniformes y no presenten demasiadas arrugas. Algunas frutas desecadas, como la ciruela y las uvas, se pueden adquirir enteras, deshuesadas o sin pepitas.

Para lograr una perfecta conservación y evitar que se desequen en exceso, hay que guardar las frutas desecadas en frascos de cristal bien cerrados y en un lugar fresco, seco y protegido de la luz y de los insectos.



INGREDIENTES

500 gr. de pollo (pueden ser pechugas y muslos deshuesados), 2 huevos, 90 gr. de cebolla, 6-8 gr. de ajo, 80 gr. de pan rallado,

40 gr. de almendra picada, 5 cucharadas de leche en polvo, ¾ cucharilla de jengibre en polvo, ¾ cucharilla de comino, 1 cucharilla de orégano, 1 cucharilla de pimienta negra, una pizca de pimentón picante (al gusto), sal, aceite de oliva virgen extra, 10-12 ciruelas pasas sin hueso, mermelada de tomate y champiñones.

PREPARACIÓN

Picar el pollo como si fueras a hacer albóndigas o hamburguesas, el peso indicado es de la cantidad de pollo necesario una vez deshuesado.

Poner en un cuenco e incorpora la cebolla y los ajos previamente pelados y picados bien pequeñitos

Añadir también los huevos ligeramente batidos, el pan rallado, la almendra, la leche y las especias, además de un poco de sal. Mezclar bien.

Hacer los rollitos utilizando film transparente. Poner una base de carne picada, a continuación colocar las ciruelas troceadas finalmente cubrir con más carne y enrollar.

Poner un poco de aceite

de oliva en una sartén antiadherente, a una temperatura media baja, así conseguirás que el rollito se vaya dorando lentamente por fuera, mientras el calor llega al centro y se cocina lo justo para que esté bocado jugoso.