lunes, 16 de enero de 2012

El ajenjo, ideal para aliviar dolores menstruales

Esta yerba medicinal, recibe también los nombres de Agenjo, Akenko, Hierba dulce, Hierba santa, Artemisa amarga. Pertenece a la familia de las Lobeliáceas, y a la Sub familia: Tubilifloras.

Es una planta silvestre cuya altura alcanza una altura en el mejor de los casos de 70 cm., con tallo redondo y duro con ramas delgadas, flexibles y finas.

De sus extremos salen pequeños tallos que terminan en agrupaciones como cabecitas. Contienen hasta 50 florecillas de color amarillo. Sus hojas se hallan divididas. Generalmente se la encuentra en lugares secos y montañosos. En nuestro medio podemos encontrarlo en las serranías de Guaqui o por la Provincia Omasuyos.

Usos medicinales

Su uso se recomienda en casos de falta de apetito, digestión lenta, problemas de estreñimiento, reumatismo, gota, cólicos, enfermedades hepáticas y biliares. Regula la menstruación y actúa contra las dismenorreas (dolores menstruales). No se recomienda a mujeres en estado de gestación porque puede provocar un aborto. También tiene propiedades vermífugas, porque actúa contra los parásitos. Personalmente, utilicé el mate de ajenjo con buenos resultados, cuando después de consumir huevos, o alimentos en base a huevos, me provocaba dolores en el estómago.

Generalmente se usa las hojas y flores como aperitivo, colagoga, emenagogo, vermífuga, tónica, estimulante y reguladora menstrual.

Su efecto se debe a los principios activos de sus aceites esenciales como el felandreno, derivados tuyólicos y otros componentes. Sus principales componentes son: glicósido, ácido absíntico, anabsintina, ácido succínico y lactonas quiterpénicas. Una vez absorbida, todo principio activo va a la sangre. De esta manera circula por todo el cuerpo llevando su efecto sobre el órgano interesado. Para poder penetrar sin embargo en las células, es necesario que éstas se encuentren bajo una forma química apropiada. Taninos, resinas, malatos, nitrato de potasio, y otras sales.

A tomar en cuenta

El uso excesivo puede provocar intoxicación absíntica o ácida y producir epilepsia que se caracteriza por ataques convulsivos, pesadillas y calambres, por tanto no se debe exagerar su uso.

Modalidad de uso.

Hervir una cucharada de flores y hojas en una taza con agua por 5 minutos, reposar y colar.

Tomar 3 ó 4 pocillos por día, 20 minutos antes de las comidas, como aperitivo y para personas que sufren de anemia y parásitos.

En infusión, colocar una cucharadita de flores y hojas en una taza. Verter agua hirviendo, tapar y dejar reposar de 8 a 10 minutos, luego colar.

Tomar un pocillo en ayunas y otro antes de acostarse, actúa como colagogo, contra la ictericia y enfermedades hepáticas. Para trastornos menstruales, tomar un pocillo en ayunas y otro antes de acostarse 3 – 4 días antes del periodo menstrual.

Para uso externo proceder en forma similar al cocimiento anterior u utilizar en gargarismos.

Para cataplasmas, tomar un puñado de hojas, colocar en un recipiente con agua, hervir, escurrir y triturar. Aplicar en cataplasmas calientes sobre la zona afectada, es útil para calmar dolores articulares, la piel absorberá las sustancias solubles para tener un efecto inmediato.