lunes, 27 de febrero de 2012

Dieta para estar joven

Un estudio revela que comer pocas calorías activa el secreto de la longevidad.

Una reciente investigación reveló que una dieta baja en calorías activa una molécula de proteína que moviliza una serie de genes relacionados con la longevidad y la buena función cerebral.
De acuerdo con la publicación del portal infobae.com, comer menos puede mantener la mente joven, según científicos italianos que anunciaron el pasado 19, que descubrieron el proceso molecular por el cual una dieta estricta puede salvar al cerebro de los estragos de la edad.
Estudio con ratones. La investigación, publicada en la revista estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences (Actas de la Academia Nacional de Ciencias), se basa en un estudio con ratones alimentados con una dieta que contiene sólo el 70 por ciento de los alimentos que consumen normalmente. Los científicos hallaron que una dieta baja en calorías activa una molécula de proteína, la CREB1, que activa una serie de genes relacionados con la longevidad y la buena función cerebral. Según estudios anteriores, los ratones que siguieron una dieta muestran mejores habilidades cognitivas y de memoria, menor agresividad, y tienden a evitar o retrasar la enfermedad de Alzheimer. Se sabe que la CREB1 regula las funciones importantes del cerebro que controlan la memoria, el aprendizaje y la ansiedad, y su actividad se reduce o se ve comprometida por el envejecimiento fisiológico.

19 Es la fecha en que se publicó el estudio con importantes revelaciones.

Fármacos en lugar de una dieta. El deseo principal del autor del estudio, Giovambattista Pani, investigador del Instituto de Patología General de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Sagrado Corazón en Roma, Italia, es encontrar una forma de no realizar una dieta estricta. “Esperamos encontrar una manera de activar la CREB1, por ejemplo, a través de nuevos fármacos, para mantener el cerebro joven sin necesidad de una dieta estricta”.
Descubrimiento. Pani afirma el primer hallazgo que identifica por primera vez un importante mediador de los efectos de la dieta en el cerebro.