sábado, 21 de abril de 2012

El precio del almuerzo y de la comida rápida se dispara

La comida cochabambina, además de su sabor y cantidad, se ha caracterizado por ser accesible a los bolsillos de todos. Esa cualidad ha cambiado en los últimos días.

Ante la sorpresa de los clientes, los precios del almuerzo popular y de la comida rápida en restaurantes, pensiones familiares y mercados se incrementaron entre un 50 y 100 por ciento en el último semestre.

La gente se pregunta por qué un plato de pollo frito que hace seis meses costaba entre 14 y 23 bolivianos hoy tiene un costo entre 22 y 30 bolivianos.

Incluso en los restaurantes de comida rápida más conocidos por su bajo precio, los platos son más caros.

Los responsables de ventas de los restaurantes Panchita, Chicken’s Kingdom y Samia explican que efectivamente sus productos tienen otros precios porque los insumos, como la papa preelaborada además de condimentos y aderezos preparados con exclusividad, subieron de costo.

Almuerzo popular

Los vecinos protestan porque no sólo en los restaurantes los precios están elevados, también en las pensiones de barrio y los mercados, que tradicionalmente han sido los lugares preferidos para comer con unos pocos pesos.

En las pensiones familiares, donde un almuerzo (entrada, sopa, segundo y postre) costaba antes entre 7 y 8 bolivianos, éste ahora se vende entre 12 y 17 bolivianos, según el lugar y las opciones de platos.

Las vendedoras de los mercados 25 de Mayo, Antezana y La Cancha, por ejemplo, sin ninguna explicación elevaron los precios de sus sopas, segundos, completos y platos especiales de 4, 7, 10 y 15 bolivianos hasta 7, 12, 17 y 30 bolivianos respectivamente.

Testimonios

Los profesores Cecilio Martínez y Gustavo Carreño, que por cuestiones de trabajo no almuerzan en sus hogares sino en los mercados de la ciudad, comentan que su presupuesto semanal de almuerzo se incrementó entre un 40 y 50 por ciento, dependiendo del mercado sonde se sirven los alimentos.

“No podemos mantener los mismos precios de hace seis meses porque todos los artículos de la canasta familiar han subido. Las verduras, la papa, la carne ya no cuestan lo mismo que hace seis meses”, dice Rosenda Munguía, cocinera en el mercado San Antonio.

Control

El director de la Oficina de Defensa del Consumidor de la Intendencia Municipal, Enrique Vizcarra, indica que está “atado de pies y manos” en materia de control y regulación de precios debido a que los costos son establecidos por libre oferta y demanda.

Señala que, como una medida preventiva, su oficina instruirá la exhibición de precios tanto en los establecimientos de comida rápida como mercados populares, para que los comensales puedan escoger la mejor opción de acuerdo a su economía.

Vizcarra agrega que “algo habrá que hacer” para que un almuerzo completo o un segundo en los comedores populares, que siempre tuvieron precios accesibles, dejen de costar tanto o más que en cualquier restaurante de la ciudad.

HAY 75 ESTABLECIMIENTOS LEGALES

J En las zonas norte y centro de la ciudad del municipio de Cochabamba suman 75 los establecimientos de comida al paso legalmente autorizados (entre locales pequeños, hamburgueserías y broasterías) y registrados con fines de control fitosanitario en la Oficina de Defensa del Consumidor de la Intendencia Municipal de Cochabamba.


Sin embargo, se estima que en toda la ciudad, particularmente en las zonas periféricas, pasan de 350 los establecimientos ilegales que están libres de cualquier tipo de control.

10 MIL PERSONAS estÁn EN EL NEGOCIO

J En la ciudad de Cochabamba, alrededor de 10 mil personas tienen como principal actividad económica la venta de comida en aproximadamente 40 mercados populares de la ciudad.


De ese total, algo más del 60 por ciento transforma alimentos bajo control municipal en los mercados centrales de La Pampa, Calatayud, Fidel Araníbar, 25 de Mayo “A” y “B”, Ingavi y Osorio, según estimaciones de la Oficina de Defensa del Consumidor de la Alcaldía.