jueves, 26 de abril de 2012

Mermeladas

La mermelada se compone básicamente de fruta y azúcar. Surgió con la idea de poder conservar más tiempo la fruta, pues el azúcar es un conservante natural. Y como sólo consta de azúcar y fruta sus niveles de grasa son nulos. ¿Significa eso que no engorda? No necesariamente.

Está constituida básicamente por hidratos de carbono, pero esos hidratos de carbono son azúcares, muy energéticos y calóricos. Aproximadamente, una mermelada tiene 240 calorías por 100 grs.

La mermelada tradicional es la que usa azúcar común o sacarosa. Las hay de multitud de sabores, pero en general, todas usan la misma cantidad (más o menos) de azúcar. Esta mermelada no es mala por sí misma, pero no es recomendable para personas que estén cuidando su línea, o para quienes consumen mermelada diariamente.

La mermelada con fructosa sustituye el azúcar común por fructosa (que es el azúcar de la fruta). Esta mermelada es apta para personas diabéticas (a diferencia de la mermelada tradicional), especialmente para diabéticos del tipo 1, ya que este tipo de azúcar se absorbe rápidamente pero no eleva los niveles de glucosa en la sangre. Sin embargo, la fructosa contribuye a aumentar el nivel de triglicéridos, por lo que no es recomendable para personas que tengan sobre peso.

Disfruta todo el aÑo de los colores y sabores de las mermeladas.

La preparación es un proceso simple.

Los restos no comestibles tienen dos usos:

o se separan para ser cocidos (en la preparación de conservas) o se cortan con la fruta (cuando se preparan confituras).

La forma de los trozos de fruta no es importante, así que puedes usar un cuchillo pequeño y afilado para separar la carne de alrededor del hueso.