lunes, 17 de diciembre de 2012

Uruguay dice un largo adiós a las papas “chips” y otros alimentos “chatarra”

Los escolares uruguayos están tomando conciencia de que los alfajores, las golosinas, las papas fritas y las gaseosas son nocivas para su salud. Algunas escuelas tomaron la iniciativa y no permiten esos alimentos “chatarra” en las meriendas escolares.

Las autoridades anunciaron este año la prohibición de alimentos no saludables en las escuelas, pero no llegaron a materializarla.

Mientras un proyecto de ley presentado por la oposición para prohibir la promoción y publicidad de esos alimentos dentro de los recintos escolares logró media sanción el 11 de septiembre en la Cámara de Diputados, y se descuenta su aprobación en el Senado.

“Ahora no se puede traer más papas ‘chips’ (sic) y esas cosas a la escuela, y está muy bien porque somos niños y si comemos mucha comida ‘chatarra’ nos puede atacar una enfermedad ahora o cuando seamos mayores”, dijo Luciano, alumno de la escuela 124 de Rincón de Melilla, de Montevideo.

“A veces me dan ganas de comer esas cosas, y algunos domingos vamos al almacén y compramos papas chips”, admitió Luciano sobre las adictivas papas fritas envasadas.

En esta escuela no hay una cantina tercerizada, se promueve la alimentación saludable y se prohíbe el consumo de comida chatarra. El programa funciona desde el año pasado, explicó su directora, Teresa Conti.

“Al principio hubo un poco de resistencia de los padres, pero finalmente ellos y los niños se acostumbraron a no mandar ‘snacks’, alfajores o cosas envasadas. Tuvieron que aceptarlo porque son normas institucionales”, relató.

“Es mucho más fácil para los padres comprar una bolsa de papas fritas o un alfajor, pero este hábito fue cambiando porque además en la escuela los docentes fueron enseñando e imponiendo otro tipo de alimentación”, agregó.

Desde hace unos meses, escolares de cuarto, quinto y sexto año llevan a la escuela comida elaborada en sus casas para venderla y así juntar fondos para los viajes de fin de año.

En febrero, el entonces director del Consejo de Educación Inicial y Primaria, Óscar Gómez, ahora subsecretario de Educación y Cultura, anunció que se prohibiría la venta de alimentos no saludables en las escuelas. La iniciativa, que se aplicaría a mitad de este año, “la estaba impulsando a la luz del proyecto de ley” que se venía preparando desde 2011, agregó. “Pero no se continuó”, justificó el funcionario.

Por ahora, las autoridades de la educación pública se limitan a jornadas de sensibilización.