domingo, 10 de febrero de 2013

Frutos secos son buenos en la mesa

Tienen cientos de usos gastronómicos. Se sugiere que su consumo diario no sea alto, por su elevado contenido calórico.

La tendencia al alza en la utilización de los frutos secos en la cocina, más allá de los usos tradicionales conocidos hasta ahora, es mundial. Eso sí, no los consuma en exceso. Los especialistas aconsejan que una cantidad adecuada para el consumo es de una porción no mayor a un puñado o un cuarto de taza diaria.
ALTO CONTENIDO CALÓRICO. Los conocidos frutos secos, como las nueces, pasas, almendras, pistachos, almendras, castañas, maníes o semillas de girasol, forman parte del grupo de alimentos considerados calóricos, y esto se debe a su alto contenido de grasas. En promedio, un 50 por ciento de su contenido, por lo que 100 gramos equivalen a aproximadamente 600 kilocalorías. Pero una ración normal de 20 a 30 gramos sólo proporciona unas 120-150 kilocalorías.
Pueden utilizarse en ensaladas, a las que, además de sabor, aportan un toque y sonido crujiente muy atractivo. Una ensalada con queso, miel y nueces mezclados con vegetales resulta muy grata.
Nueces, almendras y avellanas forman parte de salsas típicas como el pesto. Su presencia también es muy valorada en la repostería, en la que se combinan con masas y chocolates para lograr nuevos sabores deliciosos.

UN POSTRE DELICIOSO

Los frutos secos son uno de los principales aliados de los vegetarianos.

galletitas sencillas de nuez

Ingredientes
1 taza de nuez picadita fina
1/2 taza de azúcar
4 tazas de harina
400 gramos de mantequilla
1 taza de azúcar impalpable

preparación
Se bate la mantequilla hasta punto crema. Luego se agrega la harina, el azúcar y la nuez. Se deja reposar por 20 minutos y después se forman bolitas pequeñas, que se colocan en una hoja para hornear.
Se ponen las bolitas al horno por 15 o 20 minutos, a 175 grados centígrados.
Una vez retiradas del horno, se espolvorean con el azúcar impalpable y se sirven.