martes, 12 de enero de 2016

Los bolivianos son adictos a tres comidas



Las bebidas gaseosas, el pollo a la broaster y las sopas ramen instantáneas son las comidas más adictivas en el menú de los bolivianos, según el Ministerio de Salud y el Colegio de Nutricionistas de Bolivia. El consumo frecuente deja serias secuelas en la salud.

“Estas tres comidas afectan a nuestro cerebro de forma similar al de las drogas, generan cierta dependencia y son extremadamente calóricos; es el caso de las gaseosas que tienen alto contenido en azúcar, las grasas saturadas en el pollo a la broaster, y la cantidad elevada de preservantes en las sopas y embutidos”, explicó la responsable de Promoción de Salud del ministerio del área, Natividad Choque.

La presidenta del Colegio de Nutricionistas de Bolivia, Catalina de la Barra, coincidió con Salud al identificar a esas tres comidas como las más adictivas para los bolivianos. Agregó que sobre todo los jóvenes se constituyen en los más adictos a la comida chatarra.

“Cuando comen alguno de estos alimentos estimulan los centros cerebrales porque contienen sustancias químicas capaces de producir sensaciones de placer y bienestar, algo así como las drogas, por eso estas comidas son consideradas adictivas”, indicó.

La anterior semana, el presidente Evo Morales promulgó la Ley de Promoción de Alimentación Saludable (775), que exige incluir en las etiquetas de todos los alimentos una alerta sobre el contenido alto, mediano o bajo de azúcar, sodio (sal), grasas saturadas y químicos. El objetivo es prevenir y disminuir enfermedades no transmisibles.

La responsable de Promoción de Salud sostuvo que mientras más elementos químicos posea un producto para extender la fecha de vencimiento, más daño causará a la personas, además de constituirse en más adictivo; es el caso de las sopas ramen instantáneas, que vienen con fecha de vencimiento de hasta dos años.

“El consumo frecuente de estas comidas deja severas secuelas en el organismo, como el aumento de grasa corporal, la probabilidad de sufrir diabetes tipo 2 (adquirida), hipertensión arterial, insuficiencia renal, diferentes tipos de cáncer, entre otros. Además, como efecto secundario, se acelera el envejecimiento o altera el sistema hormonal”, advirtió Choque.

El viceministro de Defensa de los Derechos del Usuario y Consumidor, Guillermo Mendoza, a tiempo de calificar a la ley como vanguardista, anunció que con su vigencia se pretende bajar el consumo de comida chatarra, gaseosas, sodio (sal), azúcar, entre otros, porque afectan a la salud.

“Pocos Estados se han atrevido a llevar adelante una Ley de Promoción de Alimentación Saludable porque toca intereses económicos, intereses capitalistas, intereses empresariales. (La norma) se enfrenta a los transnacionales del consumismo”, indicó, según el reporte de la agencia ABI. También informó que su oficina participará en la elaboración de la reglamentación de la ley.