miércoles, 30 de marzo de 2016

La chef venezolana que se enamorÓ DE los Andes bolivianos Abigail Andrade

Abigail Andrade es una chef venezolana que sintió desde niña una gran pasión por la cocina. Durante su adolescencia tomó distintos cursos de alta repostería en la Escuela de Cocina Teresita en Caracas.

Fue así como a los 20 años decidió comenzar su primer negocio, al que le puso el nombre de "Agencia de Festejos ABIYEI".

La empresa ofrecía la preparación de buffet completos para bodas y todo tipo de eventos especiales.

A la par de administrar y cocinar para su pequeña empresa, Abigail, cursaba sus estudios universitarios en derecho en la Universidad Privada Santa María, Caracas Venezuela.

Luego de obtener su Licenciatura en Derecho y terminar un Posgrado en Derecho Administrativo, cupido le lanzó una flecha de amor boliviana y se enamoró de Rolando Paniagua, su esposo, por quien dejó su

querida Venezuela y cambió por los

nevados paceños.

Su inclinación por la Gastronomía, ya en Bolivia la llevó a profundizar en su formación graduándose como chef internacional en el Instituto Gastronómico de las Américas (IGA) en 2014. Desde entonces, la chef ha dictado varios cursos tanto en

Venezuela como en Bolivia (La Paz) y ha trabajado como chef a domicilio en diferentes tipos de eventos.

En enero del 2015, fue invitada como Chef Amigo del “Restaurant Chalet La Suisse”

La Paz, donde participó junto con otros siete chefs nacionales e internacionales.

Su plato principal fue uno de los galardonados y como parte del premio fue incluido en el menú definitivo del restaurante con el nombre de “Cerdo a la Aby”.

Actualmente, la chef continúa con su

formación culinaria buscando la Certificación Profesional a nivel Continental en The Academy of Culinary Professional of the Américas.

Cabe destacar que en marzo de este año fue integrante de los Jurados de Piso de la Copa Nacional Junior, organizado por la GAB (Gastrónomos Asociado de Bolivia) .

“Vivir en Bolivia me convirtió en una mujer muy dichosa ya que pude aprender mucho sobre su cultura culinaria y los productos maravillosos que tiene esta noble tierra. Además de la bendición de que acá nacieron mis dos amados hijos: Roly y Andrés”, asegura la chef.