lunes, 20 de junio de 2016

Edwin Vianda Nina es un chef tarijeño reconocido por ser un gran impulsor de la comida boliviana.

Fuente Opinion
Edwin Vianda Nina es un chef tarijeño reconocido por ser un gran impulsor de la comida boliviana. Participó de varios encuentros gastronómicos mundiales como representante del país.

Actualmente es la cabeza que dirige la escuela gastronómica “C- Capaz” en el departamento de Tarija. ¿Pero cómo comenzó?

“Hace 18 años me aventuré a viajar a Salta (Argentina) en busca de trabajo. Entré en el mundo de la cocina, no sé si por necesidad o por accidente”, comenta el chef.

Según señaló, en esa época fuera del país vivió momentos difíciles y tuvo que empezar desde abajo. Sin embargo, eso no lo desanimó, por el contrario, fueron las vicisitudes que paso las que lo motivaron a seguir adelante y fue gracias a ellas que descubrió su verdadera vocación.

“Yo no sabía que quería ser chef, pero después de mi tercer trabajo como mozo en la Argentina, me di cuenta de que la cocina era lo que me gustaba y que eso era a lo que quería dedicarme el resto de la vida”.

Así que decidió colgar su chaleco de mesero y estudiar gastronomía. Para ello retornó a Bolivia, donde una vez graduado como técnico en gastronomía y hotelería en la ciudad de Cochabamba y de trabajar durante tres años en varios restaurantes conocidos, regresó a Argentina para obtener una especialidad.

Arvejada
INGREDIENTES

•Arroz Pilaf (graneado): 2 tazas de arroz

•1 cebolla •2 dientes de ajo• 4 tazas de caldo (fondo) •Sal y pimienta

Revuelto: 1 kg de arvejas peladas •½ kg de papa holandesa •1 atadito de cebollín

•6 huevos•200 grs. de queso rallado •Una pizca de palillo•Sal y pimienta a gusto •Aceite, lo necesario

•Ensalada simple: cebolla, lechuga y tomate

PREPARACIÓN

Para el arroz: picar la cebolla y el ajo en brunoise (cuadrados pequeños).

Granear el arroz con un chorrito de aceite.

Agregar la cebolla

y el ajo.

Estofar durante un minuto.

Llevar a una olla y agregar el caldo.

Sazonar con la sal y pimienta, dejar cocinar hasta que reduzca por completo el agua.

Revuelto: freír la papa cortada en bastones finos (chiffonade).

Cortar el cebollín en brunoisse.

Pelar y cocinar la arveja hasta que quedé al dente.

Sofreír en una sartén con aceite el cebollín, la arveja y la papa.

Mezclar constantemente, para que los

productos se liguen.

Aliñar con palillo, sal y pimienta.

Por último, añadir el queso rallado.

Si se desea, servir con una ensalada simple.