jueves, 2 de junio de 2016

Salteñas potosinas, pura tradición



Con una receta particular y cocidas en un horno rústico de barro, dicen los que saben que estas salteñas son únicas frente a la dura competencia. Ni picantes ni jugosas, más bien un tanto espesas, también las califican de “mantecositas”. Así son en El Hornito, de Potosí, desde hace 70 años.

Salen pequeñas, calientes y doradas… Camino a la mesa, un aroma comprador se adelanta a la presentación ante los comensales, que mientras beben una gaseosa ven llegar a la joven y su bandeja repleta de las famosas salteñas potosinas de El Hornito, a la venta en la Villa Imperial desde hace 70 años.

Con una receta particular y cocidas en un horno rústico de barro, dicen los que saben que estas salteñas son únicas frente a la dura competencia. Ni picantes ni jugosas, más bien un tanto espesas, también las califican de “mantecositas”.

Un éxito
En las últimas siete décadas años, las salteñas de El Hornito han sido degustadas por varias generaciones de potosinos y visitantes de esta ciudad. Hoy, el snack luce repleto. Los lugareños aseguran que esto pasa todos los días de la semana; en realidad, se trata de una característica de toda la vida.

“Desde su creación, siempre fue así”, manifiesta, segura, Wanda Aragón, una de las administradoras, al recordar lo que su madre le contaba de la salteñería…

Una historia
El negocio actualmente está en manos de las primas hermanas Wanda Aragón y Griselda Quiroga, ambas primogénitas de las hermanas Asunta y Teófila Aragón, respectivamente. Estas, a su vez, son las hijas de Irene Aragón (fallecida), gestora y propietaria de El Hornito. En la década de los 40 del siglo pasado, la abuela de Wanda y Griselda, Irene, luego de realizar una serie de pruebas con recetas de salteñas ajenas, logra una propia y tiene la idea de ponerlas a la venta en un snack ubicado en la calle Mato, donde se comercializan con gran éxito.

Poco tiempo después trasladan el local a la calle Linares 49, donde permanece hasta ahora.

La elaboración
Las salteñas de El Hornito se preparan con 12 horas de anticipación, manualmente. Según Wanda Aragón, las salteñas son de tamaño pequeño porque de esa manera se garantiza una cocción uniforme; se hornean en un fogón rústico de barro, detalle que ayuda a que tengan un sabor único y sean disfrutadas por niños, jóvenes y adultos.

En temporada alta (entre noviembre y enero) preparan más de 500 salteñas por día y en temporada baja (entre junio y agosto) entre 200 y 300. En esta salteñería, donde se atiende de 10:00 a 12:30, de lunes a lunes, trabajan siete personas.

A Wanda lo que más le emociona es la visita de potosinos provenientes del interior y el exterior del país, tras años de ausencia. “Me conmueve que vengan a saborear nuestras salteñas, nunca se olvidan de ellas”.

Wanda es soltera y su hermana Griselda es madre de tres hijos varones ya profesionales. “Ellos continuarán con la tradición de la venta de salteñas”, confía la tía. Así, sería un hecho que habrá salteñas de El Hornito para rato…

De origen árabe
Potosí es considerada por muchos como la tierra de la salteña, una variedad de empanada jugosa, rellena con papas, arvejas, carne de res o de pollo, huevo duro, aceitunas y otros ingredientes que se cuecen al horno.

Sin embargo, varios estudios basados en documentos escritos dan cuenta de que la receta inicial le corresponde a los árabes, y que los moros la llevaron a España. Más tarde los conquistadores españoles la trasladaron a Argentina y de ahí llegó al Alto Perú, específicamente a la Villa Imperial de Carlos V, donde surgió la leyenda boliviana.

La salteña boliviana
La salteña boliviana está considerada entre las mejores comidas callejeras del mundo, según Lonely Planet, una de las guías de viaje más famosas de todas.

Allí, la salteña hecha en Bolivia se codea con la pizza italiana, los churros españoles y los perros calientes o hot dogs estadounidenses.

Actualmente, en Potosí hay más de 15 locales que ofrecen a la venta estos afamados bocados; entre los más conocidos están los siguientes: La Salteña, Escudos, Tiky y Misky, Malpartida, Mendoza y El Hornito.