jueves, 10 de noviembre de 2016

Manq´a promueve la alimentación saludable

El amaranto, considerado como uno de los granos andinos más reconocidos por su alto valor nutritivo en proteínas y minerales, forma parte de los productos naturales y saludables que promueve la Escuela Manq´a, situada en la zona de Villa Esperanza, El Alto.

El departamento de Chuquisaca es uno de los mayores productores de amaranto por su altura, suelo y clima. Entre sus propiedades están que es libre de gluten y contiene vitamina C, además a nivel mundial está considerado como el alimento ideal para combatir la desnutrición infantil.

“El amaranto tiene la presentación en grano, harina, grajeas y pito. Es ideal para elaborar infinidad de productos como pan, puré, rellenos y hamburguesas. En pastelería galletas, bizcochos y compotas, no existe un límite para la imaginación”, explica la chef Roslyn Alejo, de la Escuela Manq´a.

Para la chef Alejo el formar parte de las Escuelas Manq´a como facilitadora ha sido una experiencia muy grata, porque ha podido aportar en la formación de jóvenes que han demostrado su interés por el campo de la gastronomía para cambiar su modo de alimentación y preparación de los alimentos.

“Tenemos un comedor en el que ofrecemos comida deliciosa elaborada sin saborizantes ni aditivos químicos. Además adquirimos productos cultivados orgánicamente y libres de transgénicos, con el fin de apoyar a los productores, para fomentar el cultivo de estos alimentos. Aquí lo que enseñamos a los chicos no solo es la técnica, sino que lo más importante es cocinar con el corazón”, dice Alejo.

La facilitadora afirma que la apertura del comedor responde a la necesidad de que los estudiantes no sólo tengan una formación teórica, sino práctica para tener contacto con el público. La misma que se realiza en forma rotativa para tener conocimiento de atención al cliente y elaboración de un menú diario distinto.

La chef Dina Mamani es otra de las facilitadoras que capacita en el turno de la mañana en el área de gastronomía y alimentación. Lleva tres meses con el grupo de estudiantes que prepararon diferentes alimentos con amaranto y asegura que esta experiencia es muy gratificante, porque nota el interés de sus estudiante por aprender.

“Ellos están 3 meses en la Escuela Manq´a ubicada en Villa Esperanza (El Alto) y en este tiempo se les ha enseñado la manipulación y preparación de los alimentos, el tiempo de cocción sin el uso de ajinomoto o cubitos magui, porque se tiene el objetivo de impulsar el consumo de comida saludable”, recuerda la chef Mamani.

ESCUELAS MANQ´A

Las Escuelas Manq´a se constituye en un modelo social que brinda formación a jóvenes de bajos recursos en El Alto y en la actualidad cuenta con 11 centros en 6 distritos de esa ciudad en un proceso de formación que tiene una duración de 6 meses y que brinda una formación de técnico básico en gastronomía.

“El objetivo consiste en revalorizar los productos bolivianos que se generen a través de recetas creativas para incentiven el consumo de alimentos naturales que forman parte de la cocina típica boliviana, fomentando la producción de alimentos ecológicos de los pequeños productores”, dijo la subcoordinadora de las Escuelas Manq´a Wara Gonzales.

La coordinadora asegura que con la finalidad de que las escuelas sean autosostenibles se han abierto comedores como modelo de negocio e inserción laboral en los que se atienden los estudiantes de lunes a viernes y que les sirve como una formación práctica de la parte teórica y técnica de cada centro.

GABRIEL NINA PACOSILLO (ALUMNO)

Un estudiante de la Escuela Manq´a que cursa su tercer mes en este centro comenta que siempre tuvo afición por la cocina y que en este centro encontró lo que estaba buscando hace tiempo. Como proyecto futuro piensa continuar con su formación en esta carrera y conocer entre otros países Perú y Costa Rica.

“Soy estudiante nuevo en la Escuela Manq´a ya voy por mi tercer mes, hace tiempo tenía la afición por la cocina, pero mi papá me decía que esto era solo para las chicas. Yo he tratado de romper ese pensamiento contra viento y marea. Busqué muchos lugares y encontré este centro donde la chef Dina me incentivó a seguir en esta carrera”, comenta Nina.

ANA JULIA ALIAGA (ALUMNA)

Otra estudiante de la Escuela Manq´a recuerda que no fue tarea sencilla ingresar en este centro, pero afortunadamente tras presentar su postulación. En 3 meses que lleva en la escuela, Ana Julia ha podido descubrir un mundo en la cocina que va más allá de ollas, verduras y frutas.

“Descubrí que cada alimento tiene una propiedad, qué cosas son buenas para nuestra salud y que las frituras no eran parte de esta forma de cocinar, porque no contribuyen con la salud. Descubrí alimentos como la quinua, el amaranto, el yacón que jamás había probado en mi vida”, recuerda Aliaga.