jueves, 26 de enero de 2017

Trucos para conservar las frutas y verduras frescas

En temporadas de calor, se complica la tarea de mantener frescas las frutas y verduras, que tienden a estropearse mucho más rápido que en otras épocas del año.

Aunque lo más recomendable es planificar lo que vamos a comer con antelación y comprar solo los alimentos necesarios, existen algunos trucos que pueden ayudarnos a conservar unos días más los vegetales.

La nevera no siempre es necesaria: aunque la mayoría de las frutas y verduras necesitan refrigeración durante los meses de más calor, esto no es aplicable a todas. Algunas, como papas, cebollas, ajos y tomates, se conservan mejor fuera del frigorífico aunque, eso sí, en un lugar fresco, seco y oscuro. Lo ideal es guardarlas en un recipiente con tapa y algún tipo de agujeros o rejillas, de manera que estén ventiladas y no puedan recibir la luz directa.

Mantener separadas las frutas entre sí: cada tipo de vegetal tiene su propio proceso de maduración, por lo que al mezclar unas frutas con otras se corre el riesgo de que las de maduración más rápida echen a perder el resto. Hay que estar atento además para retirar aquellas unidades que se hayan estropeado ya para evitar que contaminen a las demás.

Tapones de silicona: se trata de unas “tapas” adaptables a las frutas cortadas que las mantienen frescas como si estuvieran enteras. La ventaja que tienen respecto a poner film o papel de aluminio es que estas tapas, al ser de silicona, son lavables y reutilizables.

Lavar los vegetales justo antes de su consumo: el lavado acelera el proceso de descomposición, por lo que no es recomendable guardar las frutas y verduras ya lavadas. En caso de que tengan algo de tierra, es mejor sacudirlas, en el caso de las verduras, o pasarles un paño seco a las frutas.

Congelar cuando hay demasiado: si nos vamos a ir de viaje unos días o tenemos más cantidad de vegetales de los que vamos a consumir, lo mejor es congelarlos para aprovecharlos más tarde. En el caso de las verduras, escaldarlas ligeramente, escurrir bien y guardar en bolsas de congelación. La fruta se puede meter al congelador entera o ya pelada y cortada.