INGREDIENTES [Receta para 4 personas]
Quinua real 300 gramos
Carne de res (deshilar) 350 gramos
Pechuga de pollo (deshilar) 300 gramos
Cebolla blanca (cortar julianas) 1 unidad
Cebollín (cortar chiffonada) 4 cucharas
Aceite 4 cucharas
Aceite de oliva 2 cucharas
Salsa soya 2 cucharas
Sal 1 cuchara
Ajo 1 diente
Hoja de laurel 2 unidades
PREPARACIÓN (Tiempo de Preparación: 30 minutos)
Hacer cocer la quinua y reservar. Hacer hervir las carnes por separado con sal, pimienta y hoja de laurel y deshilar.
Cortar las verduras.
En un wok colocar el aceite y empezar a saltear las verduras, añadir las carnes y salsa soya e incorporar la quinua y sazonar a gusto.
Servir acompañado de una vinagreta de ajo cebollín, y pimiento morrón rojo.
lunes, 20 de enero de 2014
domingo, 19 de enero de 2014
TIMBAL DE QUINUA NEGRA CON POLLO
INGREDIENTES [Receta para 4 personas]
Quinua negra 200 gramos
Pechuga de pollo 400 gramos
Pimiento morrón rojo 1 unidad
Ajo 4 dientes
Aceite 5 cucharas
Cibulet 1 cuchara
Zanahoria bebé 8 unidades
Tomates cherries 4 unidades
Sal 1 cuchara
Pimienta blanca ½ cucharilla
Hoja de laurel 2 unidades
PREPARACIÓN (Tiempo de preparación: 30 minutos)
Hacer cocer la quinua, luego saltear con aceite, ajo y reservar. Hacer cocer las pechugas de pollo con sal, pimienta y hoja de laurel, para luego deshilar.
Saltear la carne de pollo con el pimiento morrón.
Hacer cocer las zanahorias bebés.
Emplatar en capas, acompañar con las zanahorias bebés, tomates cherries y el cibulet
Quinua negra 200 gramos
Pechuga de pollo 400 gramos
Pimiento morrón rojo 1 unidad
Ajo 4 dientes
Aceite 5 cucharas
Cibulet 1 cuchara
Zanahoria bebé 8 unidades
Tomates cherries 4 unidades
Sal 1 cuchara
Pimienta blanca ½ cucharilla
Hoja de laurel 2 unidades
PREPARACIÓN (Tiempo de preparación: 30 minutos)
Hacer cocer la quinua, luego saltear con aceite, ajo y reservar. Hacer cocer las pechugas de pollo con sal, pimienta y hoja de laurel, para luego deshilar.
Saltear la carne de pollo con el pimiento morrón.
Hacer cocer las zanahorias bebés.
Emplatar en capas, acompañar con las zanahorias bebés, tomates cherries y el cibulet
La sajra hora
El tiempo transcurre de manera diferente dependiendo del lugar donde se vive.
En las grandes ciudades los días y los años "pasan volando, como si nada"
En el campo pareciera que el sol camina lento y tarda mucho más en esconderse.
En Oruro, Bolivia por ejemplo, el tiempo es muy elástico y al parecer nunca hay tanto apuro por lo que sucede, pues todo resulta igual sin tanto apremio.
La sajra hora es una costumbre vigente en Bolivia, que ya se está perdiendo y puede que en algunos años se convierta solo en un recuerdo que vamos a añorar.
Esto se debe al ritmo de vida que impone la sociedad contemporánea.
Por eso es importante resaltar las costumbres y tradiciones propias de los pueblos que van quedando en el olvido por causa de la velocidad, el modernismo y las exigencias de un sistema avasallador que no le otorga importancia al ser humano ni a su sanidad espiritual. Parece que el hombre como especie, está cayendo en sus propias trampas.
La sajra hora es la costumbre diaria e intermitente de comer un plato liviano a media mañana, acompañado de una cerveza Huari, por supuesto, o simplemente de un refresco, pero siempre en compañía de amigos o compañeros de trabajo con los cuales se conversa y discute de la actualidad nacional, fútbol u otros temas contingentes.
Es una parada a media mañana en el trabajo, lo que en Estados Unidos y Europa podría llamarse el "coffee break" o el cafecito que se toma a mitad de la jornada en una oficina o en la construcción y, que apenas da tiempo para saludarse e intercambiar un par de palabras entre compañeros de trabajo, sin mucho sentido ni profundidad.
Las jornadas laborales en el ámbito urbano en casi toda Bolivia se dividen por la hora de almuerzo, en la mañana y en la tarde. No obstante entre las 10 y las 11 de la mañana se hace difícil resistir el hambre y el ritmo del trabajo monótono y continuo, entonces se convidan los amigos de diferentes oficinas, o que laboran en múltiples actividades, para juntarse en las "picadas de la mañana" donde sirven exquisitos platos mañaneros que no se encuentran a otra hora. Es común ver en estos boliches a trabajadores de las oficinas públicas y privadas, obreros, comerciantes, etc. en animada charla, muchas veces acompañados de sus jefes. Hasta los más altos ejecutivos y autoridades se encuentran para compartir la comida, cervezas y conversaciones de media mañana. No es raro entonces encontrarse alguna vez con el alcalde, el prefecto, los jueces, abogados, policías, vendedores y simples ciudadanos trabajadores en estos lugares.
La sajra hora, se prolonga dependiendo de la cantidad de trabajo que cada uno tenga que cumplir. Los más serios y responsables se toman como mínimo media hora y luego retornan a continuar con su labor. Otros vuelven cerca de las 12:30 a firmar el libro de salida o a marcar la tarjeta para irse a almorzar a sus casas. Los más alegres y entusiastas que no tienen algo urgente que atender o simplemente "agarraron vuelo" y no pudieron desprenderse de tan profunda y trascendental conversación, se quedan hasta las 2 de la tarde, pues a esa hora cierran la atención al público en estos restaurantes especiales y "picadas mañaneras".
Grandes negocios y relaciones públicas importantes han resultado de estos encuentros esporádicos en los lugares señalados para compartir la sajra hora.
A las 2 y media o 3 de la tarde comienza el trabajo nuevamente y todos vuelven con renovados bríos y la suficiente energía para ser eficientes, cumpliendo de la mejor manera sus responsabilidades laborales.
Sajra es una voz quechua que significa: malo, demonio, tacaño, según el diccionario.
La sajra hora entonces puede ser la hora mala.
Mala hora para comer un plato a mitad de la jornada matinal pues se quita el hambre para el almuerzo familiar que espera en casa.
O puede ser la hora del demonio, la gran tentación pues el plato de comida, la cerveza o las cervezas que lo acompañan, pueden ser el inicio de una gran borrachera que no permita volver a la oficina o al trabajo y peor aún, no volver a la casa porque estaba tan buena la conversación que se les abrió la tripa alcohólica o sencillamente "se les calentó la jeta" y es necesario continuar en otros lugares, derivando en una farra descomunal que puede durar varios días.
También podría interpretarse como la "hora de los tacaños" que se aprovechan de la tradición y los amigos, para hacerse invitar a comer y beber sin gastar un centavo.
Los platos que tradicionalmente se sirven a esta hora son:
Jolke, es una sopa de riñoncitos de cordero con papa, cebolla y bien condimentada.
Ranga, es una sopa espesa con trozos de panza o guatitas de vacuno o cordero, con papas y aderezos.
Thimpu, es un guiso con un buen trozo de carne de pecho de res, con arroz y queso, papas cocidas y chuño (papa deshidratada), acompañado de sopa blanca al final.
Lagua, es una mazamorra espesa de maíz, con papas, chuño y condimentos.
Las salteñas y los rellenos de papa son bocadillos algo más livianos para los que tienen prisa y no quieren recargar tanto el estómago y evitar así perder el apetito.
Los países desarrollados con su modelo económico-social que lleva a las personas a despersonalizarse y a perder su identidad, deberían mirar a su alrededor y quitar el pie del acelerador para imprimirle a la vida un ritmo más lento, más sano y coherente que esté de acuerdo con el desarrollo integral y la felicidad del ser humano.
No se trata de inventar nuevas fórmulas ni de utilizar recursos rebuscados para tratar de mejorar la calidad de vida y lograr un acercamiento a cierta plenitud y tranquilidad, que toda persona anda buscando sin poderla encontrar en la mayoría de los casos.
Las soluciones más simples basadas en las costumbres y tradiciones más antiguas, son las que ayudan de verdad al ser humano a comprender y valorar la existencia para ser un poco más feliz.
No es mala idea entonces compartir alguna de estas mañanas, en plena jornada laboral, una buena "sajra hora".
Más bien esta costumbre, y otras por el estilo, deberían ser parte de nuestros derechos fundamentales, y habría que defenderlas para que no desaparezcan, pues de lo contrario
estaríamos allanando y pavimentando el camino hacia la deshumanización.
En las grandes ciudades los días y los años "pasan volando, como si nada"
En el campo pareciera que el sol camina lento y tarda mucho más en esconderse.
En Oruro, Bolivia por ejemplo, el tiempo es muy elástico y al parecer nunca hay tanto apuro por lo que sucede, pues todo resulta igual sin tanto apremio.
La sajra hora es una costumbre vigente en Bolivia, que ya se está perdiendo y puede que en algunos años se convierta solo en un recuerdo que vamos a añorar.
Esto se debe al ritmo de vida que impone la sociedad contemporánea.
Por eso es importante resaltar las costumbres y tradiciones propias de los pueblos que van quedando en el olvido por causa de la velocidad, el modernismo y las exigencias de un sistema avasallador que no le otorga importancia al ser humano ni a su sanidad espiritual. Parece que el hombre como especie, está cayendo en sus propias trampas.
La sajra hora es la costumbre diaria e intermitente de comer un plato liviano a media mañana, acompañado de una cerveza Huari, por supuesto, o simplemente de un refresco, pero siempre en compañía de amigos o compañeros de trabajo con los cuales se conversa y discute de la actualidad nacional, fútbol u otros temas contingentes.
Es una parada a media mañana en el trabajo, lo que en Estados Unidos y Europa podría llamarse el "coffee break" o el cafecito que se toma a mitad de la jornada en una oficina o en la construcción y, que apenas da tiempo para saludarse e intercambiar un par de palabras entre compañeros de trabajo, sin mucho sentido ni profundidad.
Las jornadas laborales en el ámbito urbano en casi toda Bolivia se dividen por la hora de almuerzo, en la mañana y en la tarde. No obstante entre las 10 y las 11 de la mañana se hace difícil resistir el hambre y el ritmo del trabajo monótono y continuo, entonces se convidan los amigos de diferentes oficinas, o que laboran en múltiples actividades, para juntarse en las "picadas de la mañana" donde sirven exquisitos platos mañaneros que no se encuentran a otra hora. Es común ver en estos boliches a trabajadores de las oficinas públicas y privadas, obreros, comerciantes, etc. en animada charla, muchas veces acompañados de sus jefes. Hasta los más altos ejecutivos y autoridades se encuentran para compartir la comida, cervezas y conversaciones de media mañana. No es raro entonces encontrarse alguna vez con el alcalde, el prefecto, los jueces, abogados, policías, vendedores y simples ciudadanos trabajadores en estos lugares.
La sajra hora, se prolonga dependiendo de la cantidad de trabajo que cada uno tenga que cumplir. Los más serios y responsables se toman como mínimo media hora y luego retornan a continuar con su labor. Otros vuelven cerca de las 12:30 a firmar el libro de salida o a marcar la tarjeta para irse a almorzar a sus casas. Los más alegres y entusiastas que no tienen algo urgente que atender o simplemente "agarraron vuelo" y no pudieron desprenderse de tan profunda y trascendental conversación, se quedan hasta las 2 de la tarde, pues a esa hora cierran la atención al público en estos restaurantes especiales y "picadas mañaneras".
Grandes negocios y relaciones públicas importantes han resultado de estos encuentros esporádicos en los lugares señalados para compartir la sajra hora.
A las 2 y media o 3 de la tarde comienza el trabajo nuevamente y todos vuelven con renovados bríos y la suficiente energía para ser eficientes, cumpliendo de la mejor manera sus responsabilidades laborales.
Sajra es una voz quechua que significa: malo, demonio, tacaño, según el diccionario.
La sajra hora entonces puede ser la hora mala.
Mala hora para comer un plato a mitad de la jornada matinal pues se quita el hambre para el almuerzo familiar que espera en casa.
O puede ser la hora del demonio, la gran tentación pues el plato de comida, la cerveza o las cervezas que lo acompañan, pueden ser el inicio de una gran borrachera que no permita volver a la oficina o al trabajo y peor aún, no volver a la casa porque estaba tan buena la conversación que se les abrió la tripa alcohólica o sencillamente "se les calentó la jeta" y es necesario continuar en otros lugares, derivando en una farra descomunal que puede durar varios días.
También podría interpretarse como la "hora de los tacaños" que se aprovechan de la tradición y los amigos, para hacerse invitar a comer y beber sin gastar un centavo.
Los platos que tradicionalmente se sirven a esta hora son:
Jolke, es una sopa de riñoncitos de cordero con papa, cebolla y bien condimentada.
Ranga, es una sopa espesa con trozos de panza o guatitas de vacuno o cordero, con papas y aderezos.
Thimpu, es un guiso con un buen trozo de carne de pecho de res, con arroz y queso, papas cocidas y chuño (papa deshidratada), acompañado de sopa blanca al final.
Lagua, es una mazamorra espesa de maíz, con papas, chuño y condimentos.
Las salteñas y los rellenos de papa son bocadillos algo más livianos para los que tienen prisa y no quieren recargar tanto el estómago y evitar así perder el apetito.
Los países desarrollados con su modelo económico-social que lleva a las personas a despersonalizarse y a perder su identidad, deberían mirar a su alrededor y quitar el pie del acelerador para imprimirle a la vida un ritmo más lento, más sano y coherente que esté de acuerdo con el desarrollo integral y la felicidad del ser humano.
No se trata de inventar nuevas fórmulas ni de utilizar recursos rebuscados para tratar de mejorar la calidad de vida y lograr un acercamiento a cierta plenitud y tranquilidad, que toda persona anda buscando sin poderla encontrar en la mayoría de los casos.
Las soluciones más simples basadas en las costumbres y tradiciones más antiguas, son las que ayudan de verdad al ser humano a comprender y valorar la existencia para ser un poco más feliz.
No es mala idea entonces compartir alguna de estas mañanas, en plena jornada laboral, una buena "sajra hora".
Más bien esta costumbre, y otras por el estilo, deberían ser parte de nuestros derechos fundamentales, y habría que defenderlas para que no desaparezcan, pues de lo contrario
estaríamos allanando y pavimentando el camino hacia la deshumanización.
sábado, 18 de enero de 2014
PAPAS CON LOMO DE SURUBI
INGREDIENTES
Lomo de surubí 500 g
Papas 4
Cebolla mediana 1
Ajos 2 dientes
Hebras de azafrán
Colorante alimentario
Sal
Laurel molido o en hojas
Aceite de oliva extravirgen
Brandy
Caldo hecho con las
espinas de pescado
Pimiento morrón 1
PREPARACIÓN
Trozar y cortar el surubí en cuadraditos, reservar.
Con las espinas hacer un caldo que mantendremos caliente.
Cortar las papas en cuadraditos, dejarlas en un bol cubiertas de agua y una pizca de sal.
Con un fondo de aceite, en una cacerola, sofreír la cebolla, laurel, ajos, todo picadito.
Cuando esté sofrito, añadir las hebras de azafrán y dejar que se tuesten un poco,
A continuación, añadir las papas escurridas del agua, darles unas vueltas y verter el caldo hirviendo, salar y poner un poco de colorante. El caldo debe cubrir las papas un dedo por encima.
Dejar hervir a fuego moderado hasta que las papas estén tiernas.
En ese momento, colocar un hilo de aceite en una sartén, sellar los dados de surubí y añadir a la cacerola, agregar media copa de brandy.
Dejar hervir el conjunto 2 minutos.
Hacer tiras con el pimiento morrón e introducir en el guiso. Servir caliente.
Lomo de surubí 500 g
Papas 4
Cebolla mediana 1
Ajos 2 dientes
Hebras de azafrán
Colorante alimentario
Sal
Laurel molido o en hojas
Aceite de oliva extravirgen
Brandy
Caldo hecho con las
espinas de pescado
Pimiento morrón 1
PREPARACIÓN
Trozar y cortar el surubí en cuadraditos, reservar.
Con las espinas hacer un caldo que mantendremos caliente.
Cortar las papas en cuadraditos, dejarlas en un bol cubiertas de agua y una pizca de sal.
Con un fondo de aceite, en una cacerola, sofreír la cebolla, laurel, ajos, todo picadito.
Cuando esté sofrito, añadir las hebras de azafrán y dejar que se tuesten un poco,
A continuación, añadir las papas escurridas del agua, darles unas vueltas y verter el caldo hirviendo, salar y poner un poco de colorante. El caldo debe cubrir las papas un dedo por encima.
Dejar hervir a fuego moderado hasta que las papas estén tiernas.
En ese momento, colocar un hilo de aceite en una sartén, sellar los dados de surubí y añadir a la cacerola, agregar media copa de brandy.
Dejar hervir el conjunto 2 minutos.
Hacer tiras con el pimiento morrón e introducir en el guiso. Servir caliente.
jueves, 16 de enero de 2014
CARDÁN CALDITOS
INGREDIENTES
1 miembro del toro picado en porciones (nervio)
1 kilo de carne de res (cuadril)
1 kilo de carne de cordero (costillar)
1 cola de res
1 kilo de carne de res (k’awi)
1 taza de arroz
1 kilo de papa pelada
1 cebolla pelada
1 nabo pelado
1 zanahoria pelada
10 litros de agua
10 huevos cocidos y pelados enteros
5 cucharas de aceite
Sal a gusto
PREPARACIÓN
Hacer cocer la cola de res 1 hora por
separado en agua y luego escurrir.
Poner al fuego una olla amplia con agua, cuando empiece a hervir incorporar el cuadril el cordero, el k’awi, la cola el nervio, la cebolla, la zanahoria y el nabo.
Dejar cocer 4 horas remplazando el caldo que se redujo. Se debe mantener los 10 litros de agua.
Añadir el arroz y la papa. Sazonar con sal.
Cuando la papa este cocida retirar de la olla, pasar a una fuente y cubrir para que no se enfríe.
Sacar las carne del caldo, cortaren
porciones, sazonar con sal y freír en aceite caliente hasta dorar.
Antes de servir retirar toda la grasa del caldo.
Servir caliente con una porción de cada variedad de carne, papas, huevo y caldo
acompañado de la tradicional llajwa.
1 miembro del toro picado en porciones (nervio)
1 kilo de carne de res (cuadril)
1 kilo de carne de cordero (costillar)
1 cola de res
1 kilo de carne de res (k’awi)
1 taza de arroz
1 kilo de papa pelada
1 cebolla pelada
1 nabo pelado
1 zanahoria pelada
10 litros de agua
10 huevos cocidos y pelados enteros
5 cucharas de aceite
Sal a gusto
PREPARACIÓN
Hacer cocer la cola de res 1 hora por
separado en agua y luego escurrir.
Poner al fuego una olla amplia con agua, cuando empiece a hervir incorporar el cuadril el cordero, el k’awi, la cola el nervio, la cebolla, la zanahoria y el nabo.
Dejar cocer 4 horas remplazando el caldo que se redujo. Se debe mantener los 10 litros de agua.
Añadir el arroz y la papa. Sazonar con sal.
Cuando la papa este cocida retirar de la olla, pasar a una fuente y cubrir para que no se enfríe.
Sacar las carne del caldo, cortaren
porciones, sazonar con sal y freír en aceite caliente hasta dorar.
Antes de servir retirar toda la grasa del caldo.
Servir caliente con una porción de cada variedad de carne, papas, huevo y caldo
acompañado de la tradicional llajwa.
miércoles, 15 de enero de 2014
Picante mixto
INGREDIENTES
1 kilo de lengua
1 pollo gordo
4 cebollas rojas
2 tazas de arvejas frescas
2 cucharadas de ají amarillo molido
3 cucharadas de ají molido
1 cucharada de perejil picado
1 cucharada de orégano picado
2 dientes machacados de ajo
1 cucharadita de pimienta negra molida
8 papas blancas cocidas
3 tazas chuño picado y cocido
1 taza de maní tostado y molido
Aceite de cocina y sal al gusto
Sarsa ( arvejas, tomate, cebolla y picadas)
PREPARACIÓN
Lavar la lengua y cocinarla en agua con sal hasta que esté blanda. Luego retirar el pellejo que la recubre. Cortarla en
rodajas medianas.
Mezclar el caldo de la lengua con todo el ají rojo, y dejar
macerando las rodajas en esta salsa roja y picante. Cocinar el pollo en agua y con las cebollas. Cuando esté bien blando
despresarlo, incorporar el ají amarillo junto con las arvejas y un poco de aceite .
Cocinar nuevamente.
Llevar ambas preparaciones a una olla grande, revolver bien, y añadir el ajo, el perejil, el
orégano, la pimienta, y dejar que todo se integre a fuego
moderado. En una sartén con algo de aceite mezclar el chuño con el maní hasta integrarlos. Proceder a servir. En cada plato debe haber una porción de lengua, otra de pollo, bastante salsa picante, una papa blanca, una porción del chuño con maní, y al final la sarsa.
También se puede utilizar en vez de lengua carne de cordero.
1 kilo de lengua
1 pollo gordo
4 cebollas rojas
2 tazas de arvejas frescas
2 cucharadas de ají amarillo molido
3 cucharadas de ají molido
1 cucharada de perejil picado
1 cucharada de orégano picado
2 dientes machacados de ajo
1 cucharadita de pimienta negra molida
8 papas blancas cocidas
3 tazas chuño picado y cocido
1 taza de maní tostado y molido
Aceite de cocina y sal al gusto
Sarsa ( arvejas, tomate, cebolla y picadas)
PREPARACIÓN
Lavar la lengua y cocinarla en agua con sal hasta que esté blanda. Luego retirar el pellejo que la recubre. Cortarla en
rodajas medianas.
Mezclar el caldo de la lengua con todo el ají rojo, y dejar
macerando las rodajas en esta salsa roja y picante. Cocinar el pollo en agua y con las cebollas. Cuando esté bien blando
despresarlo, incorporar el ají amarillo junto con las arvejas y un poco de aceite .
Cocinar nuevamente.
Llevar ambas preparaciones a una olla grande, revolver bien, y añadir el ajo, el perejil, el
orégano, la pimienta, y dejar que todo se integre a fuego
moderado. En una sartén con algo de aceite mezclar el chuño con el maní hasta integrarlos. Proceder a servir. En cada plato debe haber una porción de lengua, otra de pollo, bastante salsa picante, una papa blanca, una porción del chuño con maní, y al final la sarsa.
También se puede utilizar en vez de lengua carne de cordero.
lunes, 13 de enero de 2014
ASADO BORRACHO
INGREDIENTES
Carne de res (cadera) 1/2 medio kilo
Aceite 1/2 taza
Cebolla blanca picada en hebras de 1 y 1/2 pulgadas 2 1/2 taza
Tomate pelado y picado 1 taza
Perejil picado fino 1/4 taza
Hierbabuena picada fina 2 cucharadas
Locotos partidos en 4 sin semillas 2
Ajíes verdes finamente picados 2
Pimienta molida 1/2 cucharadita
Comino molido 1/2 cucharadita
Orégano desmenuzado 1 cucharadita
Sal o al gusto 1 cucharada
Cerveza malta 5 tazas
Papas artidas en dos. 8
PREPARACIÓN
Cortar la carne en ocho pedazos delgados (para asado). En una sartén poner a fuego fuerte una cucharadita de aceite, cuando esté caliente, freír un pedazo de carne, de un lado primero y luego del otro y así sucesivamente los demás pedazos, siempre uno por uno.
Poner en una olla la carne frita, con el resto del aceite, añadiendo: la cebolla, tomate, perejil, hierbabuena, locotos, ajíes, pimienta, comino, orégano, sal y la cerveza; mezclar y dejar cocer a fuego fuerte hasta que hierva y a fuego lento después, por una hora más o menos.
Agregar las papas y dejarlas cocer porveinte minutos más, hasta que estén suaves. Si se secara, aumentar un poco de caldo, porque debe servirse en plato hondo con mucho jugo y bastante perejil encima
Carne de res (cadera) 1/2 medio kilo
Aceite 1/2 taza
Cebolla blanca picada en hebras de 1 y 1/2 pulgadas 2 1/2 taza
Tomate pelado y picado 1 taza
Perejil picado fino 1/4 taza
Hierbabuena picada fina 2 cucharadas
Locotos partidos en 4 sin semillas 2
Ajíes verdes finamente picados 2
Pimienta molida 1/2 cucharadita
Comino molido 1/2 cucharadita
Orégano desmenuzado 1 cucharadita
Sal o al gusto 1 cucharada
Cerveza malta 5 tazas
Papas artidas en dos. 8
PREPARACIÓN
Cortar la carne en ocho pedazos delgados (para asado). En una sartén poner a fuego fuerte una cucharadita de aceite, cuando esté caliente, freír un pedazo de carne, de un lado primero y luego del otro y así sucesivamente los demás pedazos, siempre uno por uno.
Poner en una olla la carne frita, con el resto del aceite, añadiendo: la cebolla, tomate, perejil, hierbabuena, locotos, ajíes, pimienta, comino, orégano, sal y la cerveza; mezclar y dejar cocer a fuego fuerte hasta que hierva y a fuego lento después, por una hora más o menos.
Agregar las papas y dejarlas cocer porveinte minutos más, hasta que estén suaves. Si se secara, aumentar un poco de caldo, porque debe servirse en plato hondo con mucho jugo y bastante perejil encima
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