sábado, 17 de marzo de 2012

Función de los alimentos

Esta clasificación sencilla nos orienta sobre la función que cumplen en nuestro organismo los nutrientes contenidos en los alimentos y son los siguientes:

1.- Alimentos energéticos (Hidratos de Carbono y grasas): En este grupo se encuentran todos los alimentos que en su composición tienen nutrientes como los carbohidratos y grasas que deben proporcionarse en cantidades y calidad adecuadas.

Toda persona consume energía para desarrollar sus funciones orgánicas normales, como las físicas y mentales diarias. Para mantener una buena salud, deben consumirse diariamente nutrientes energéticos para aportar energía.

La demanda de energía varía considerablemente, dependiendo de la actividad de la persona, el medio donde vive y el estado de salud del individuo y también son muy distintos los requerimientos energéticos del niño, deportista, anciano, oficinista, obrero o una persona hospitalizada, por lo que la dieta tiene que ajustarse a sus necesidades energéticas.

2.- Alimentos plásticos (proteínas): Las proteínas son la parte básica de la estructura y función de las células y tejidos. Dentro de los minerales se consideran principalmente al calcio, que cumple una función importante en la formación de los huesos, contracción muscular y la transmisión de impulsos nerviosos, estructuralmente las grasas también tienen una función plástica para el sistema nervioso.

3.- Alimentos Reguladores (minerales y vitaminas): Las vitaminas cumplen funciones como coenzimas y los minerales como cofactores, funcionan con las enzimas en el metabolismo produciendo o utilizando energía.

4.- Reserva (hidratos de carbono y grasas): Los carbohidratos y grasas son las principales fuentes de energía, y se supone el almacenamiento de estos compuestos en el organismo, para colaborar en el metabolismo energético a la hora de una actividad intensa o cuando no se están ingiriendo alimentos.

Las grasas son compuestos acumulables, por tanto no presentan problemas de almacenamiento ni disponibilidad. Los hidratos de carbono son acumulados como glucógeno en el hígado y músculos que sirven para proporcionar energía al cerebro y músculos para el movimiento. Este glucógeno se degrada para producir glucosa y a partir de la glucosa se produce energía.