sábado, 9 de febrero de 2013

Cebolla. Su alto contenido de azufre hace que tenga un efecto purificador y antioxidante

En tiempos remotos la cebolla era signo de vida eterna para ciertas culturas, ahora para no irse lejos en Bolivia es la hortaliza más consumida. A este alimento se le atribuye, aparte del sabor que le brinda a la comida, muchos beneficios para la salud, ya que más allá de su sabor se destaca por sus propiedades curativas y preventivas, que son indiscutibles, aunque muchas veces hace llorar a quienes se atreven a quitar sus primeras capas.

Con futuro. La cebolla, que en el arte culinario puede pasar fácilmente de ingrediente a condimento, contiene una gran cantidad de azufre y vitaminas A, B, C y E, que la convierten en un potente antioxidante y purificador, dice la nutricionista Irish Suárez, que destaca que la diferencia entre la cebolla blanca con la morada es mínima. "Es muy nutritiva y se recomienda en la dieta diaria", dice la profesional, que coincide con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que sustenta que el consumo de cebolla en todas sus variantes "se considera muy benéfico para la salud por tener propiedades diuréticas. El jugo de cebolla se utiliza como medio tonificante y digestivo; bebido después de una comida estimula la acción digestiva y todo el tracto gástrico. Es también un estimulante para el sistema circulatorio y respiratorio".

Medicinales. Entre tanto, diferentes investigaciones, según sus resultados, le atribuyen otras conocidas propiedades medicinales: es expectorante, depurativa, digestiva, diurética y antiséptica. Entre los estudios se encuentra el que realizó la Universidad Autónoma de Madrid, que sostiene que la piel marrón de este tubérculo se podría emplear como un ingrediente funcional, el cual disminuye el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular, dolencias gastrointestinales, cáncer de colon, diabetes tipo 2 y obesidad.

Beneficios

Para la caída del pelo. La alopecia areata es una condición caracterizada por la pérdida de pelo. Un estudio publicado en el 2002 indicó que después de usar jugo de cebolla como tratamiento tópico, se observó crecimiento de cabello.

Para el resfrío. El jugo de una cebolla y de un limón, acompañado con dos cucharas de miel y en caliente, ayuda a recuperarnos ante los síntomas de resfriado.

Purifica. Es una rica fuente de vitamina C y también un excelente desinfectante, capaz de matar gérmenes, ya que actúa eliminando las impurezas de la sangre, tornándola más limpia y pura, y por tanto, con más defensas.

Ayuda a expulsar las mucosidades.Cocida suele consumirse para aliviar afecciones respiratorias como congestión en los bronquios y para aliviar la tos –ayuda a expectorar en el caso de que la tos no sea capaz de ayudarnos a expulsar las mucosidades.