miércoles, 22 de febrero de 2012

Vino, un aliado del sabor navideño

Es necesario conocer cuál bebida acompañará la comida.

Con el menú listo para la cena, el siguiente paso para una noche especial e inolvidable es elegir el vino adecuado. Blancos, tintos, rosados o con aromas a frutas son la amplia gama de variedades de este elixir. Sin embargo, es bueno asegurarse de qué sabor acompaña mejor a los manjares navideños, entre ellos la picana, el lechón y pescado.
VINOS PARA LA CENA. Los mercados y tiendas de licores ofrecen al consumidor una extensa carta de bebidas a la hora de ir de compras; sin embargo, escoger la ideal es un problema, y más aún si no se tiene conocimiento de cuál es la indicada para cada platillo “nochebuenero”.
Según Eloy Vargas, conocedor de vinos, lo ideal para las carnes blancas, como pescados, mariscos, quesos y otros aperitivos antes de la cena, son los vinos espumosos secos, para abrir el apetito de los invitados.
“Los vinos blancos secos y con sabor a frutas son excelentes sustitutos de los vinos espumosos, que de igual manera armonizan muy bien con los mariscos crudos y pescados fritos con ensaladas”, dice Vargas.
El pavo y el pescado al horno, servidos con verduras o arroz u otras guarniciones, emparejan perfectamente con vinos blancos aromáticos y añejos por su exquisito sabor que no opaca las comidas. “Asimismo, los vinos blancos añejados en barriles van bien con pollo y trucha, así como los preparados a la parrilla”.
Si en la cena se tiene previsto servir sopa a los invitados, es ideal acompañarla con una selección de vinos tintos, jóvenes y frescos. De igual forma, este tipo de bebidas es aconsejable para brindar cuando el reloj dé las 12 campanadas.
Pero si nos aferramos a una tradicional picana o lechón al horno, un vino tinto añejo va de la mano con el sabor.

00.00 horas el 25 de diciembre, es ideal brindar con un vino tinto joven o una bebida espumosa.

50 distintas variedades de vinos hay, aproximadamente, en las tiendas locales.

Los postres también tienen sus favoritos. Los vinos espumosos, dulces o aromáticos son perfectos compañeros de los dulces ligeros, así como de los pasteles, las ensaladas de frutas y los mousses. “Sin embargo, muchos de los vinos dulces tienen sugerencias específicas de alimentos a los que acompañan”, dice Vargas.
Algunas variedades para acompañar las dulzuras navideñas: vino de Marsala, el Oporto y la Mistela, entre otros, excelentes para el chocolate y los turrones.
Como todo buen vino, para poder ser disfrutado al máximo se tiene que servir en una copa adecuada que permita apreciar su olor, sabor, color y textura.