martes, 13 de septiembre de 2011

Cresta de gallo, manjar añejo

El alimento que fue parte de la dieta del pintor Leonardo da Vinci tiene origen mediterráneo.

Crestas de gallo acompañadas con arroz y ensaladas, o preparadas en guiso, son aún parte del menú en ciertas partes del mundo.Este alimento milenario no sólo sacia el apetito de los comensales, también sirve para aplicaciones farmacológicas.
El rojo y carnoso adorno de la cabeza del gallo se consume desde hace siglos, refiere la agencia de noticias EFE. Por otro lado, el portal historiacocina.com publica que el talentoso Leonardo da Vinci —un gran aficionado a la cocina y cuyas preparaciones y técnicas culinarias quedaron plasmadas en el Codex Romanoff— aportaba una receta de “crestas de gallo con migas”, preparación para la que aconsejaba “elegir un gallo grande, mayor de doce años de edad y cuya cabeza levante al menos sesenta centímetros del suelo”.
De roma a la actualidad. Siguiendo la publicación de EFE, el español Antonio Gázquez Ortiz, autor de Conversaciones con un gastrónomo, dice que las crestas de gallo fueron apreciadas tanto por el mundo romano, que las maceraban en “garum” (salsa de pescado), como por la cocina del siglo XIX y actualmente ingresan a la llamada cocina moderna en compañía de esencias, salsas y ensaladas.
Beneficios para la salud. En España, un grupo de científicos liderados por la doctora Ingrid Möller, investigadora del laboratorio Actafarma, descubrió que un compuesto presente en la cresta de gallo tiene la capacidad de multiplicar por diez la actividad de las células y que podría mejorar la movilidad y evitar la deformación de las articulaciones de las personas.
Este compuesto, denominado “Movial”, es fabricado a partir de las células sinoviales, sustancia esencial para reducir el rozamiento de las superficies articulares durante el movimiento de las articulaciones del cuerpo (hombros, codos, rodillas, etc.), pues absorbe los impactos y rellena las cavidades del cartílago.
Para resaltar la importancia de este descubrimiento, la doctora Möller señala que la mitad de la población española ve en la pérdida de movilidad el primer síntoma de envejecimiento, por encima de las arrugas, y que el factor hereditario es un punto esencial, sobre todo entre las mujeres.

35 años. Si se las consume desde esta edad se puede prevenir la deformación de las articulaciones.

El laboratorio español actafarma ya comercializa el líquido. El revolucionario compuesto que tiene éxito en diferentes países de la Unión Europea es comercializado por Actafarma. Esta sustancia puede ayudar a prever una vejez de calidad, pues si se la
consume desde los 35 años, las articulaciones del cuerpo se mantendrán suficientemente fuertes y firmes.



El platillo es uno de los más típicos en el menú de varias ciudades de España. Los ingredientes son de fácil obtención.

Ingredientes
1 kilo de crestas
1 cebolla
1 pimiento verde
3 ajos
perejil picado
vino blanco
hierbas
aceite, sal y pimienta blanca
Preparación
Lavar las crestas con agua caliente. En una olla colocar la cebolla, el pimiento verde y el ajo previamente picados.
Añadir a esta mezcla
las crestas de gallo ya limpias y sazonar con sal, pimienta blanca y las hierbas
necesarias, además de un
chorro de vino blanco. Dejar cocer en fuego máximo por
30 minutos.