sábado, 30 de agosto de 2014

P’esque, alimento que une a campesinos y citadinos

En las pampas altiplánicas de los departamentos de Oruro, La Paz y Potosí se cultiva el cereal pequeño denominado “grano de oro”, que crece y produce lidiando con la helada y poca precipitación pluvial.

La quinua es considerada como el manjar andino con muchas proteínas que se puede deleitar en algunos los puestos caseros de la ciudad La Paz y El Alto, y en los hoteles del país, aunque ya no como antes por el encarecimiento del producto.

El p’esqe, la quinua cocida sólo con agua y acompañada con leche, queso o en otros casos con carne, es el plato favorito de los originarios, músicos, escritores, y hasta albañiles, que se unen por el hábito de la comida del plato de pesque.

El grano de color amarillento y “mágico” tiene alto contenido de calcio, hierro, potasio, manganeso y entre otros, que el mismo ha permitido incorporarse en el menú del almuerzo, como es el alimento andino, heredada por los ancestros.

El campesino come la quinua muchas veces sentado en el suelo, mientras el citadino se sirve en la mesa o en un restaurant lujoso, pero ambos disfrutan del producto con diferentes aderezos y se alimentan.

De acuerdo con los investigadores, la quinua une a varias personas de distintos estratos sociales, convirtiéndose en el alimento que hace de un punto de encuentro, además para relacionarse con personas de culturas diferentes.

Pero, ¿cómo se prepara el plato típico del p’esqe? Primero se lava, se frota con la mano los granos hasta que salga su cáliz y se lava, se cocina sólo con agua y para servirla se estruja con un cucharón de palo hasta convertirlo en forma de crema.

Existen tres formas de acompañar al p’esqe ya sea con la leche, el ají (conocido como el aguado en la parte andina de Bolivia) o con queso rallado del altiplano.

En la Festividad de Caquiaviri, departamento de La Paz, a veces los originarios danzan los quenachos, con letras dedicado a la quinua que dice: “qispiñat jinchhuni, p’esquet nayrani janiw jachatati kukuw jutiri”. La traducción es con orejas de qispiña, con ojos de p’esqe no debes llorar de lo contrario, vendrá el cucu, entonan los niños de las comunidades, pero también hay poemas y versos dedicados a la quinua, el “grano de oro”.