lunes, 31 de diciembre de 2012

Comer más de dos platos ya es gula en festejos de Año Nuevo





La principal recomendación médica para evitar enfermarse en Año Nuevo es no comer ni beber en abundancia, porque en estas celebraciones mayormente hay dos comidas básicas: la de la medianoche y la del amanecer. En la primera es en la que se come en abundancia y la segunda es más liviana, ya que por tradición es fricasé o patasca.
Si quieren disfrutar al máximo la fiesta, tanto para las comidas como para las bebidas alcohólicas solo se debe ingerir lo normal, y dentro de este límite dos platos son suficientes, considerando el líquido que se ingiere.
Comer más ya sería gula.
Además, cada persona sabe la cantidad de alimentos que su estómago tolera; tampoco hay que mezclar de todo.
Sin embargo, esto pasa mucho con las bebidas.
Cuando se acaba la cerveza y comienzan con otro tipo de trago, significa que ya están mareados.
Una persona sobria no tiene por qué continuar bebiendo.
Si la persona que está festejando comienza a sentir algún tipo de malestar por el exceso de comidas o bebidas, sea estomacal, fiebre, dolor de cabeza, entre otros, hay que llevarla inmediatamente al centro de salud más cercano y evitar curarlo en casa o automedicarse.
Los malestares más comunes son el dolor estomacal y las náuseas, sea por la gastritis o por algunos problemas en la vesícula.
Y si alguna persona se emborracha y se duerme, es recomendable acostarlo de un lado, debido a que puede vomitar y ahogarse.
Para evitar todos estos peligros para la salud, lo ideal es comer moderadamente