lunes, 24 de diciembre de 2012

¿Cuidado con la comida navideña?

Atención. ¿Cómo prevenir?

Las fechas navideñas presentan un gran número de acontecimientos marcados por la felicidad, los regalos, la compañía de la familia e, inevitablemente, abundante comida.

Lo más normal es que en estas fiestas la mayoría de las personas deje a un lado la preocupación por la figura y se permitan el lujo de comer alimentos poco frecuentes en la dieta habitual.

Si a la cantidad de comida extra que se le proporciona al cuerpo, añadimos que, generalmente, está cocinada de forma distinta (con alimentos y condimentos más fuertes de lo que se está acostumbrado), se obtiene como resultado que muchos padezcan molestas indigestiones provocadas por estas comilonas. Y es que los excesos navideños acaban haciendo mella. Por ello, es aconsejable que, aunque se coma y beba más de lo habitual siempre se haga conscientemente y sabiendo lo que el organismo puede aguantar.
¿Qué es la indigestión?


También conocida como dispepsia, la indigestión es un trastorno transitorio que se produce de forma repentina durante el proceso de digestión y que puede estar causada por diferentes factores.

La causa directa se encuentra en la sobreproducción de ácidos potentes y enzimas que facilitan la realización del proceso de digestión. Esta producción excesiva suele dar lugar a una lesión en las membranas mucosas que recubren el estómago. Se puede sostener que el principal factor desencadenante de una indigestión es el hecho de consumir abundantes alimentos difíciles de digerir, es decir, grasas, las toxinas que contienen los alimentos y determinados minerales. Si a ello, se le suma la ingestión de alcohol en cantidades superiores a las debidas, que se suele producir en Navidad, tendrá lugar una combinación en el estómago que sólo podrá provocar malestar.
Los excesos de Navidad

¿Cómo prevenirlo?

Aunque la indigestión sea una de las principales dolencias navideñas, lo cierto es que es prácticamente imposible contenerse ante las exquisitas comidas de estas fechas. Evidentemente, a nadie se le va a negar este placer: la mejor forma de prevenir este trastorno consiste en la ingestión controlada de alimentos de este tipo. Esto quiere decir que el secreto se encuentra en no abusar y en ser conscientes de que hay alimentos más dañinos.

Los expertos recomiendan que, con el fin de hacer esta tarea más fácil, se intente comer de todo, pero en pequeñas cantidades.

El principal problema que presentan estos alimentos es que contienen un alto grado de proteínas, grasas y toxinas que el cuerpo se ve incapaz de asimilar. Esto da lugar a los síntomas más frecuentes de una indigestión que son las naúseas, el dolor de estómago, la hinchazón abdominal, punzadas dolorosas, así como abundantes gases y flatulencia.

Tratamiento

Aunque lo óptimo es evitar este malestar, si no se ha conseguido, se pueden tomar una serie de medidas con el fin de reducirlo. La indigestión presenta un periodo de malestar de unas 72 horas en las cuales se pueden tomar medicamentos con agentes tensoactivos para eliminar los gases, así como abundantes líquidos que ayuden a eliminar las toxinas. Las infusiones de plantas depurativas tienen un papel importante en este proceso, ya que purifican la sangre y ayudan a la eliminación de las sustancias perjudiciales para el organismo.
Comer sano en Navidad

En estas fiestas navideñas es muy importante hacer una cena balanceada y muy saludable para nuestro cuerpo. Por ejemplo, debemos consumir bastante líquido como jugos cítricos y sobre todo agua que nos ayude a eliminar las grasas acumuladas de nuestro organismo.

Si no puedes cumplir con lo planificado, aumenta la actividad física en los días siguientes a las fiestas: sal a caminar, a correr o a andar en bicicleta, o practica tu deporte favorito.
Cuidado con los picoteos

Es muy frecuente que mientras estás preparando una comida especial, se vea tentada a probar un poco de todo lo que estás preparando para sus invitados.

Bueno pues para frenar esa situación es bueno que prepares tus recetas navideñas light para evitar la tentación de comer un poquito de todo.
Limitar al máximo

la ingesta de grasa

No conviene abusar de vísceras, embutidos, patés y mantequilla, ya que son ricos en colesterol. Sobre todo, hay que controlar el consumo de comidas procesadas y aperitivos, Ya que son muy perjudiciales para la salud cardiovascular.
Evita consumir en exceso turrones o el mazapán

No es necesario que te prives de los dulces típicamente navideños como: panetón, budín, turrones o dulces, pero dado que aportan muchas calorías es importante consumirlos de una forma moderada y puntual.